Opinión | Requisitos para ser electo diputado o diputada de la República

Opinión | Requisitos para ser electo diputado o diputada de la República

Una Estudiante de Derecho nos cuenta las subversivas intenciones alrededor de los requisitos para ser electo diputado o diputada de la República de Costa Rica Leer mas $rarr;

Viviana Espinoza Sibaja

Estudiante Maestría en Derecho Universidad de Costa Rica. Uve Legal Costa Rica.

Opinión | Donald Trump ¿locura o recelo estadounidense?

Opinión | Donald Trump ¿locura o recelo estadounidense?

Esta semana los principales medios estadounidenses han estado al dedillo de la agenda de Trump, hace meses viene en aumento y hoy el fenómeno Trump se consolida cada vez más. Acá una sintética opinión de Trump y su ascención Leer mas $rarr;

La carrera entre ‘Los Alvarado’

La carrera entre ‘Los Alvarado’

Por Marlon Segura y Diego Fallas

En política, no hay recetas para ganar una campaña, pero hay elementos que son permanentes, uno  de estos es la necesidad de conquistar la voluntad del votante. En este breve artículo, puntualizaremos dos estrategias que nos parecieron notorias en ‘Los Alvarado’, que entraron a segunda ronda; asimismo, analizaremos los puntos de vista hacia dónde podrían re-acomodar el rumbo y comentaremos la “inevitable” necesidad de mostrarse como polos opuestos.

El juego

Ante la opinión consultativa emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el tema de matrimonio igualitario, Fabricio Alvarado de Restauración Nacional de golpe rivaliza y lo utiliza para posicionarse como una figura central en el tema de la defensa de la familia tradicional.

Su estrategia fue reforzar, en el imaginario del votante, el mensaje de que hay un enemigo llamado ‘ideología de género’. Este, según él, se encuentra fuera del seno familiar, vino para destruirla y  hay que atacarlo. Pero si de enemigos de la familia se tratase, existen enormes desafíos en ella, como la violencia doméstica, el incesto, el abandono, la infidelidad, el materialismo y los rencores familiares, dinámicas de las que las parejas del mismo sexo no estarían exentas. Por lo que, si el candidato continuara con el tema de la familia y sus valores, convendría discutir propuestas de cómo atacar la violencia doméstica, frenar los femicidios, abordar los conceptos de nuevas masculinidades, entre muchos.

En el caso de Carlos Alvarado del Partido Acción Ciudadana,la adaptación’ a los diferentes escenarios político-electorales que surgieron fue su estrategia más notoria para entrar en la segunda ronda. Su pre-campaña arrancó con un mensaje en defensa de la administración Solís, presentándose casi como el ‘vocero’ del presidente. Nos hablaba de proteger y profundizar el ‘cambio’. En uno de sus spots, le vimos en el puente de la platina, recordándonos lo que consideraba un gran logro. Sin embargo, a medida que tomó fuerza el caso del ‘cementazo’, optó por evidenciarse más crítico hacia el gobierno y otros involucrados, e intentó salir de la sombra del mandatario para decirnos: ‘una cosa es lo que Luis Guillermo hizo y otra cosa es lo que yo haré’. Ante la resolución de la Corte, y conforme pasaron los días, logra posicionarse como un aspirante diferente entre los demás en el tema del matrimonio igualitario y derechos humanos.

Ahora, a la luz de los resultados obtenidos para diputados y presidente y, a pesar de que acuerpa una agenda de derechos humanos en conjunto con otras propuestas programáticas, no parece ser suficiente para amasar una fuerza política que le permita ganar. Por tanto, esto lo condiciona a amalgamar y fusionar una alianza con integrantes de otras fuerzas políticas que participaron en campaña. Restauración Nacional tampoco escaparía de la misma necesidad.

Pulso de voluntades

Entre los Alvarado, percibimos dos polos de distribución o de intensidad, donde se intentan presentar como dos opciones antagónicas. Esta dinámica tan común en la política como en la vida, la vemos cuando se ‘pone a escoger’ entre lo “bueno y malo” o entre “el vencedor y el vencido”. Nos recuerda una de las formas de comunicación política de la antigüedad: El mosaico de Issos, copia romana del año 325 a.C. en Pompeya, Italia. En él, vemos a Alejandro Magno en batalla contra el rey Darío de los Persas. Del lado izquierdo, montado en su caballo y con la mirada fija en el líder persa se retrata a Alejandro. A Darío se le presenta del lado derecho en su carro de batalla. Su rostro tiene un aire de terror, las expresiones se descomponen, su cuerpo sugiere dar órdenes para huir, su mano se extiende como un gesto mudo, estático hacia Alejandro, y a su armada se le muestra en postura de retirada.

Para quienes en su tiempo le observaron, probablemente escogieron entre admirar al de la izquierda y rechazar al contrario; entre ir con el de mirada firme y corazón valiente o ir con el que demostraba consternación y derrota. La situación parece repetirse en esta segunda ronda, el votante, según sus convicciones, querrá ver a uno de los dos Alvarado como el héroe macedónico que triunfa en batalla.

Quo vadis?

Ingeniosas o no, las estrategias de los candidatos dieron frutos. Queda la expectativa de hacia dónde enrrumba cada uno en su barco, y cómo re-interpretan y posicionan el mensaje que está en la calle. De no lograrse esa básica tarea, el votante quedaría en la posición del ‘burro de Buridán’, el cual moriría de hambre por ponérsele la comida y el agua a la misma distancia, sin poder él moverse en ninguna dirección.   Leer mas $rarr;

Somos medio con la gente

Contra los ideólogos (de género) y el odio

Contra los ideólogos (de género) y el odio

“Love is wise – Hatred is foolish” fue uno de los consejos del filósofo inglés Bertrand Russell, en una entrevista con la BBC en la cual le preguntaron qué le gustaría comunicar a generaciones futuras. En un mundo cada vez más conectado y complejo, lleno de gran diversidad de personas, aprender a respetar estas diferencias y aceptarlas como parte del crecimiento de la humanidad sería lo más conveniente. Pero casi 60 años después, a pesar de que su mensaje no sea completamente original, parece que no hemos aprendido de esta lección.

En el ambiente político contemporáneo, en especial con las discusiones sobre la ideología de género en redes sociales, es claro que ningún bando – tanto los conservadores como los progresistas – aplica el amor a la diversidad o al prójimo, respectivamente (los cuales son dos caras de la misma moneda).

Por un lado, los conservadores buscan defender a la familia, al costarricense clásico y a los valores de Occidente, siempre y cuando no se incluya a los que no pertenecen a este modelo: las personas LGBTIQ+, los ateos y agnósticos, los más liberales y otros, incluso si casi nunca mencionan el Texto sacro para tratar de fundamentar sus aseveraciones.

Por otro lado, los progresistas abogan por una Costa Rica diversa, secular y tolerante a cualquier tipo de orientación, etnia y perspectiva, siempre y cuando no se incluya al costarricense cristiano, heterosexual, cisgénero y «retrógrado».

Para entender la falta de consistencia, es necesario revisar los argumentos arquetípicos de cada lado, aunque esto no implica que todos actúen así o piensen lo mismo:

‘Ideología de género’ es un término sumamente equívoco. Fue utilizado por académicos estructuralistas del siglo pasado para referirse a una serie de normas sobre lo que normalmente consideramos como «género»; sin embargo, actualmente es utilizado por tradicionalistas que buscan agrupar al movimiento LGBTIQ+, escritores de izquierda y políticos reformistas que creen en los derechos igualitarios, una mayor intervención del Estado en la salud y el género como un constructo totalmente social en un solo conjunto (aunque estas posiciones no tienen por qué sostenerse juntas). A esta confusión y conspiración se le suma un ataque a todo lo anterior con base en el dogma de la revelación, y resulta difícil saber contra qué exactamente están discutiendo.

Pero lo anterior tampoco nos debe llevar al otro extremo, pues los argumentos de los reformistas son igual de débiles; por ejemplo, en vez de cuestionar a los anti-ideólogos sobre la justificación de sus afirmaciones sobre el “gay lobby”, el debate es arrastrado a otro pseudoproblema: la capacidad de los más continuistas a expresar sus opiniones, bajo la idea de que estos son inherentemente intolerantes. No solo es esto falaz – puesto que Popper demostró la posibilidad de tolerar al intolerante en el campo de discusión en su Open Society –, sino problemático a un nivel ético, político y legal.

La libertad de expresión es la base de nuestra sociedad democrática, y nos permite continuar con la búsqueda libre del conocimiento y de un mejor país. En este sentido, no debe existir ningún tabú, aun cuando se defienda con la etiqueta de «discurso de odio» (caracterización indefinida en todo contexto) o de herejía.

En este sentido, tanto «la derecha» como «la izquierda» no están tratando de discutir sobre el futuro de la sociedad, sino de una aplicación poco democrática de sus preferencias morales al ámbito político. Uno caza fantasmas y el otro – como Walter Peck en Ghostbusters – trata de prohibir tal actividad.

En una cultura promulgada por el amor y el respeto, una actividad primordial sería promover el entendimiento y la sana discusión. Eros busca la armonía y la unificación de Todo, como argumentaba el filósofo Empédocles. Pero el clima actual es exactamente lo opuesto: no se busca ayudar al desprestigiado ni aceptar todo lo que la diversidad implica, sino destruir y callar al oponente político con el fin de establecer injustamente el sistema de valores que cada lado desea, sea este o no mejor para el país a largo plazo.

¿Entonces dónde está el amor del que tanto se habla?

*Contexto es un medio plural que sostiene la necesidad de una ciudadanía expresiva; dado lo anterior defendemos el espacio público e integral de cada opinión. La opinión no define al medio.

José Schofield

Estudiante de Filosofía y Matemáticas. Me interesa todo lo introvertido. Live long and prosper!

Lenguaje Silencioso en Restauración Nacional

Lenguaje Silencioso en Restauración Nacional

“Si el lenguaje se otorgó para ocultar pensamientos, entonces el propósito de los gestos es revelarlos.” John Napier, teólogo y matemático escocés, 1550-1617

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Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

Repensar la Justicia

Repensar la Justicia

El Cementazo sin duda alguna se ha convertido en más que una novela policíaca, ha representado una oportunidad para que las personas cuestionen las relaciones de poder entre los políticos y el sector empresarial, y ha venido a ejemplificar, conceptos jurídicos como el posible tráfico de influencias o el peculado, como vivo ejemplo para una mayor comprensión

Estos casos de corrupción han hecho que la ciudadanía realice cuestionamientos sobre la ley y su aplicación, esto me recuerda, mi época como estudiante de derecho, ahí me enseñaron a usar e interpretar la norma, pero en pocas ocasiones se me dio la posibilidad de cuestionarla o reinventarla; sin embargo, hay momentos históricos donde las condiciones son las óptimas para realizar cambios de paradigma: este es uno de esos.

Civismo a medias

No todo se queda ahí, hace unas semanas Diego Delfino, lanzaba una pregunta en redes sociales, para así determinar qué tanto sabemos los costarricenses de las magistraturas. Las respuestas dilucidaron un secreto a voces, la educación cívica se nos quedó corta, y quienes más tenían conocimiento, reconocían acaso, las Salas de la Corte, un par de funciones y a quien correspondía su nombramiento. Esto debe ser visto como una oportunidad para construir una nueva cultura judicial en nuestro país, para repensar un poco nuestro sistema jurídico, donde la descripción de la conducta delictiva y los hechos cuestionados vayan de la mano, para que sea posible aplicar y sancionar según se dictamine.

Crisis judicial

El Poder Judicial viene experimentado una crisis latente, la cual en los últimos años ha sido más palpable. Ejemplo de ello los votos controversiales como aquel de la reelección, la consulta al CAFTA, los desaciertos con el caso de Jairo Mora, las contradicciones alrededor de Crucitas, las discusiones sobre su régimen de pensiones, la retención de cadáveres, la intervención de poderes, el divorcio entre OIJ y Fiscalía o las desestimaciones asociadas a los préstamos millonarios; sólo por mencionar algunos reflejos de este trance.

Por otro lado, escuchamos al mismo Presidente de la Corte Plena, Carlos Chinchilla Sandí, mencionar en su comparecencia ante la Comisión Legislativa, que al día de hoy las condenas por varios de los delitos, como tráfico de influencias, soborno transnacional o enriquecimiento ilícito, se encuentran prácticamente en cero; esto, es una de las grandes expresiones de que algo no está funcionando en esta ecuación que involucra: la gestión judicial, los delitos funcionales, los matices políticos y la mala gestión de la cosa pública. Muchos teóricos, citan que la legislación no es un fin en sí mismo, sino que, es el mecanismo para llegar a los fines perseguidos por la administración de justicia, como una herramienta para buscar esa tan nombrada “convivencia en sociedad”. Ya quisiéramos que las condenas estén en cero, debido a que la ley cumple su labor coercitiva, pero no es así, las conductas descritas en el tipo penal se siguen dando al igual que el cuadro fáctico, pero al momento de llevarlo al proceso jurisdiccional algo se viene abajo, y el caso llega a una desestimación o se dicta sobreseimiento.

En Costa Rica, venimos acumulando normas sin estrenarlas, otro ejemplo de esto, se dio cuandola abogacía del Estado”, no aplicó el precepto que le da la potestad de ejercer la acción penal en casos como los que la fiscalía desestimó en cuestión de días; ¿Acaso no corresponde a la Procuraduría defender e intervenir cuando los fines e intereses del Estado se ven amenazados?, ¿O será que el famoso seguro de caución del cemento chino, también cubre la confiabilidad, el respaldo y el respeto de las y los costarricenses por la institucionalidad?

En fin, las heridas abiertas por el llamado Cementazo deben ser vistas como una oportunidad, para cambiar lo que tenga que ser cambiado, tal y como decía un viejo cubano. Entre esos cambios debe estar el fortalecimiento de los requisitos para nombrar las magistraturas y la fiscalía general, además se debe acabar con los atajos en el nombramiento de fiscales adjuntos y auxiliares, mediante una reforma al numeral 27 de la  Ley del Ministerio Público, eliminando la posibilidad de compadrazgo que permite saltarse procesos de elegibilidad, por medio de concursos.

La reflexión necesaria

Es tiempo, de repensar el papel de la Corte Plena en nuestra sociedad, determinar quién debe llevar a cabo las funciones administrativas de este poder y si es conveniente continuar con los nombramientos políticos de las magistraturas, los cuales han traído cuestionamientos sobre su imparcialidad y sus posibles compromisos.

Es momento de dar esta discusión y poner sobre la mesa posibles soluciones, tal y como lo ha hecho el señor Walter Antillón, con un proyecto que reformaría la constitución y crearía el Consejo Superior de la Judicatura, incluyendo diversos sectores de la abogacía, con la pretensión de dar mayor independencia política a nuestro Sistema Judicial. Repensemos la justicia costarricense, la cual no sólo ha dejado de ser pronta y cumplida, sino que también genera dudas sobre su transparencia, su objetividad y su equidad en la aplicación de la ley.

Luis Vega Campos

Abogado y Notario. Uvelegal Costa Rica.

¡Paf! Despierte. Ideología de Género y sus intérpretes encubiertos en Costa Rica

¡Paf! Despierte. Ideología de Género y sus intérpretes encubiertos en Costa Rica

La Ideología de género ha estallado en América Latina como un ‘boom’ de la discusión. ¿Cuales son sus razones, intérpretes y que papel juegan los medios tradicionales como La Nación la manipulación mediática de la información?

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Diana Cordero

Joven estudiante apasionada por las letras, el arte y la naturaleza en cada acción.