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Movimiento Estudiantil de Secundaria, fotografía por Kevin Delgado

Secundaria y política

¿Qué papel juegan los jóvenes? ¿Qué herramientas tienen para incidir?

Hace unos días leía en un periódico nacional una opinión sobre la nueva generación que está destinada a asumir el control del país. El articulista la describía como «una generación que critica y reclama pero no propone». Poco después me contactó Emmanuel Prado, uno de los entonces coordinadores del Movimiento Estudiantil de Secundaria, para hablar sobre el cambio de la junta de coordinación y todo lo que ello representaba.

El Movimiento Estudiantil de Secundaria

La idea surgió en marzo de 2016 de la mano de algunos estudiantes del Colegio Humanístico Costarricense. Tras un proceso de formación y debate interno, así como la interacción con estudiantes de otros centros educativos, la iniciativa comenzó formalmente el 2 de diciembre del mismo año con el evento Germen no ciudadano.

El movimiento se articuló como una herramienta de incidencia estudiantil, sirviendo como plataforma para discutir diversas ideas como la educación dual, los exámenes de bachillerato y los derechos de los estudiantes. Además se convirtió en un centro de formación de líderes y pensadores jóvenes del país.

Una nueva junta

Las elecciones de la nueva junta se llevaron a cabo el 7 y 8 de abril de este año, con candidatos a tres de los ocho puestos de coordinación. La votación electrónica estaba abierta a los estudiantes de distintas secundarias del país, especialmente a aquellos que ya habían interactuado con el movimiento.

El último día de votaciones se organizaron diversas actividades culturales en San José, como visitas a los museos capitalinos, talleres junto al comité nacional de la persona joven y presentaciones artísticas de música y poesía.

Emmanuel entiende este cambio de junta cómo un momento clave en la consolidación del movimiento. El paso de la iniciativa de manos de sus fundadores a otras más jóvenes y ajenas a su origen, si se lleva a cabo correctamente, demostraría la solidez de la idea y su capacidad de sobrevivir por sí misma. Más aún cuando los candidatos a nuevos puestos se encuentran diseminados por el país, y no centralizados alrededor de Heredia, ciudad cuna del movimiento.

¿Qué sigue?

El fin de las elecciones y la toma de funciones de la nueva junta son solo el comienzo. La anterior junta deja contactos con distintas asociaciones nacionales e internacionales, y proyectos con diversas agrupaciones del país. Será trabajo de los nuevos coordinadores dar seguimiento a los mismos y trabajar por el crecimiento y legitimación del movimiento.

Cuando le pregunté a Emmanuel qué esperaba que fuera el Movimiento Estudiantil de Secundaria en el futuro, me contestó casi sin pensarlo, «para dejarlo en una palabra: Protagonistas».

Fotografía de Kevin Delgado.

William Soto Martinez