Sign in / Join

Los cuerpos políticos del PLN

A semanas de la elección interna verdiblanca, los precandidatos José María Figueres, Antonio Álvarez, Rolando González y Sigifredo Aiza intensifican esfuerzos por cautivar el voto.

El éxito del ganador dependerá no solamente de que logre comunicarnos un mensaje, sino también de que consiga que le creamos. En campaña, los detalles de comunicación no verbal cuentan considerablemente en la percepción de los votantes y son múltiples, pues incluyen características físicas, vestimenta y color, gestos, movimiento, slogans, etc. Los candidatos procuran dar su mejor imagen, en algunos casos buscan asesores para recurrir a diversas tácticas y ganar simpatías. En el PLN vemos formas y estilos diferentes a la hora de comunicar las propuestas.

En el caso del expresidente Figueres, él tiene un reto significativo, ya que no solo —a través de los años— las encuestas lo ubican como el político peor evaluado, sino que en esta ocasión pide ‘perdón y voto’, solicitud que le obliga a ganarse el cariño de los electores. Se le observa abrazando de manera que no pasen inadvertidos su cercanía y afecto. El “abrazo Figueres” se revela como un recurso paternalista y algo inauténtico, lo hace por períodos extensos, de forma ‘apretujada’. Por otro lado, “Vamos con todo”, eslogan ambicioso y de espíritu un tanto militar. Este lema se traduce en su cuerpo con un gesto de ‘garra’, cual sostuviese una bola que no está dispuesto a soltar. Además, su vestimenta “sencilla”, el no uso de corbata, y una sonrisa reservada, son elementos con los que busca compenetrarse con la idiosincrasia tica. Cuando abarca el espacio, su cuerpo es punzante, incluso dominante.

Antonio Álvarez presenta “#SinNingunaDuda”. El eslogan que ahonda en aspectos psicológicos, ausente de fibra visceral, académico, y compatible con el cuerpo que refleja. Se le observa también ‘Trabajemos en serio’. Su mano izquierda muestra un gesto preciso, ‘decidido’, con algo concreto que decir, pero estos montajes visuales no alcanzan el objetivo. Álvarez no genera emociones fuertes, en su cuerpo hay carencia de expresividad. En él se evidencia un problema de postura: su pecho se hunde ligeramente, y esto le resta presencia al punto que, involuntariamente, hace que se perciba como líder bajo de energía. El uso del atril y el ubicarse detrás de una mesa son elementos que no le favorecen. Ofrece una barrera que le refuerza timidez.

“Hijo del pueblo, conectado con el pueblo” dice ser Rolando González. La frase es generosa, pero en la práctica no está respaldada corporalmente con un gesto que sobresalga, ya que su estilo es principalmente cerebral. Su forma de hablar, mesurada, acapara cierta atención, probablemente le ha ayudado su experiencia en la radio, sin embargo, por su conducta no verbal, reservada y algo estática, tiene el desafío de hacer ‘clic’, especialmente con jóvenes. Su cuerpo no toma aun el espacio para liderar.

Nuestro último aspirante, el Dr. Sigifredo Aiza, tiene una imagen que no evidencia un conocimiento significativo del tema. En entrevistas se observa que mira hacia arriba, hacia abajo, ‘se traba’, y tarda al hablar. Se le percibe disperso. A su discurso le falta construcción, desconoce que las palabras son organismos vivientes. Dan ganas de decirle: “Gracias por su participación.” En una entrevista de televisión se le preguntó: “¿Qué piensa de la reforma del estado?” Respondió: “Bueno este...yo vea...yo creo...primero que...este…que si no tomamos una medida urgente…” Sus pausas, que son una forma de lenguaje no verbal, son extensas. En ocasiones utiliza corbata gris y saco verde opaco. Comunica un cuerpo de espíritu ‘añejo’, salvo cuando viste de blanco. En el PLN, el blanco ahora es moda. Y si bien es cierto en comunicación no verbal no todo es apariencia, en el candidato Aiza aplica: ‘No basta querer ser presidente, hay que parecerlo.’

Como figuras públicas con aspiraciones políticas, no está de más que los candidatos asuman que su comportamiento no verbal es un acto permanente. Más allá del verbo, el cuerpo habla poderosamente, e influye sobre las decisiones que tomen los electores. Se requiere un mayor autoconocimiento del potencial corporal propio para de esta manera desarrollar, paralelamente al mensaje, un liderazgo que inspire. Nuestros políticos siguen en deuda en ofrecernos la mejor versión de sí mismos. Parece que en buena medida desconocen que el cuerpo dice cosas de las que la mente es ignorante.

Fotografía: Facebook de Contrapunto Elecciones 2018, programa de Sinart Canal 13.

Marlon Segura