Tras el fracaso del Partido de la Independencia, el presidente de Islandia ha trasladado la responsabilidad al Movimiento Izquierda Verde.

Las elecciones parlamentarias de Islandia, celebradas el pasado 29 de Octubre, dieron como ganador al Partido de la Independencia (centro-derecha) con el 29% de los votos y 21 de 63 escaños. Desde entonces, comenzaron las negociaciones para formar una coalición de gobierno junto a los partidos ReformistaFuturo Brillante.

El martes 15 de noviembre cesaron las conversaciones y el líder de los independientes, Bjarni Benediktsson, indicó al presidente del país que no había sido capaz de establecer una coalición para gobernar. El acuerdo era débil desde el comienzo, pues los tres partidos juntos alcanzaban apenas 32 escaños, una mayoría de un solo voto. Las diferencias en cuanto a cuotas de pesca y un referendum para entrar a la Union Europea terminaron por enterrar el acuerdo.

Para el miércoles 16 el presidente ya se había reunido con Katrín Jakobsdóttir, líder del Movimiento Izquierda Verde, a quién dio el renovado mandato de formar un gobierno. Los verdes, que alcanzaron el segundo lugar en las elecciones con casi un 16% de los votos y 10 escaños, tendrán que negociar con el Partido Pirata, la Alianza Social Demócrata y los partidos Reformista y Futuro Brillante.

Jakobsdóttir fue clara al establecer como políticas clave del partido el incremento en la igualdad social, el refuerzo de los sistemas de salud y educación y  la discusión de los problemas ambientales.

William Soto Martinez

Estudiante de computación. Apasionado por la Inteligencia Artificial y el Esperanto.

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