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La precampaña no debe implicar el abandono de la agenda fiscal

El déficit fiscal no es un tema menor ni paralelo.

Durante estos últimos meses fue imposible ignorar el inicio de las campañas políticas de algunos precandidatos, así como el inicio de una serie de peligrosas manifestaciones ideológicas que han venido tomando fuerza en Costa Rica. Me refiero a las ideas populistas por las que han estado apostando algunos políticos tradicionales, quienes desde ya hablan de “retomar las riendas de un país que está perdido” sin explicar cómo y sin hablar con claridad de los temas realmente apremiantes.

La contienda empieza a calentar y algunos políticos tradicionales —no faltan los que aspiran a la presidencia por quinta vez— tienen la ferviente intención de posicionarse cuanto antes en la mente de los costarricenses empleando la “vieja confiable”: abordar los temas que más malestar generan de la realidad nacional con propuestas sencillas... e ignorar los temas de fondo que requieren de toda nuestra atención con urgencia.

No cabe duda de que es importante abordar con seriedad los distintos problemas que afectan nuestro país, sin embargo, parece que la técnica usada por los precandidatos lo que busca —más que ofrecer respuestas— es catapultar su popularidad, cuidando sus espaldas y dejando de lado temas cruciales. El ejemplo por excelencia es déficit fiscal que estruja el financiamiento, posicionamiento y proyección económica de Costa Rica; es imperativo que los precandidatos presenten con contundencia y claridad sus propuestas.

Antecedentes: un panorama complicado

Dos de las tres calificadoras internacionales de riesgo soberano fijaron para Costa Rica en 2017 un panorama de mayor incertidumbre. Recordemos que la calificación de riesgo soberano representa la incertidumbre que genera el país frente al mercado financiero internacional, ofreciéndole a los los inversionistas una idea general sobre la solvencia del país y el estado de su economía.

Distintos medios de comunicación y los jerarcas del Ministerio de Hacienda han mencionado con frecuencia las repercusiones que estas evaluaciones negativas generan para el país. A pesar de ese contexto inmediato es necesario destacar las medidas que el Gobierno ha logrado impulsar para la disminución y contención del gasto público. Los proyectos que tuvieron mayor fluidez en la Asamblea Legislativa son los de la ley de lucha contra el contrabando, ley de lucha contra el fraude fiscal y las 4 leyes orientadas a controlar las pensiones de lujo.

A pesar de esos avances, Franklin Corella, diputado del PAC, afirma que “actualmente la Asamblea Legislativa se encuentra en la segunda fase de la agenda fiscal sobre empleo público, la modificación del IVA y la del impuesto de renta, pero la discusión se mantiene detenida con el propósito de construir un acuerdo que permita que la agenda avance con mayor agilidad”.

Por otra parte, el diputado también comentó que se han valorado otras opciones en los proyectos de ley del IVA y Renta. Explicó que se discute la posibilidad de no subir el porcentaje de cobro pero modernizar la aplicación de los dos tributos mediante el control de la cadena de cobro.

Lamentablemente, el congreso se encuentra estancado debido a que los partidos políticos se encuentran en precampaña... Esta situación diluye las intenciones de avanzar en temas de corte fiscal aun en el marco de las recientes preocupaciones del Ministerio de Hacienda y las medidas anunciadas por las calificadoras internacionales. Recordemos que el Organismo para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) —en el que Costa Rica está en proceso de ingresar— también recomendó reducir cuanto antes la deuda fiscal... la presión sobre el país es evidente, ¡no podemos dejar que la precampaña enfríe la necesidad de enfrentar el tema!

En general, el Gobierno ha mejorado en la recaudación de impuestos y en la contención del gasto, tendencia que viene desde el 2016, pero el Ministerio de Hacienda mantiene la incertidumbre en las proyecciones realizadas al año 2020. Es imperativo comprender que dejar de lado la agenda fiscal y pausar la discusión en el Congreso puede generar serios retrocesos en la economía nacional. Está claro que la posición que tomen los partidos políticos en precampaña sobre este tema podría tener un costo político en diversos sectores —y está claro que por esto la atención de sus discursos se concentra en otros puntos de la agenda legislativa— pero este es un tema país que requiere la atención de todos y que no podemos seguir ignorando.

Luis Murillo