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La urgente necesidad de aprobar una reforma fiscal

Costa Rica enfrenta una crisis.

Los diputados tienen un tema pendiente desde hace mucho tiempo: la aprobación de una reforma fiscal significativa. Organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y calificadoras de riesgo como Moody's y Fitch, han dejado claro en sus reportes la crisis financiera que atraviesa el país. Cito al FMI:

Sin ninguna duda, la principal vulnerabilidad de Costa Rica es la insostenibilidad del déficit fiscal. Por esta razón, nuestro equipo señala la importancia de que el Gobierno y las fuerzas políticas representadas en el Congreso aprueben rápidamente las reformas al impuesto al valor agregado (IVA) y a la renta actualmente en discusión.

De acuerdo a los estudios citados si nuestro país desea mantener niveles sanos de crecimiento (2.5-3%), las reformas aprobadas recientemente y la reducción del gasto no va a ser suficiente para frenar la caída en la inversión. Esto se debe a la cantidad de recursos disponibles en el país: entre más recursos consuma el Gobierno menos van a quedar para el desarrollo del sector privado.

El presupuesto del Gobierno Central para el 2017 contempla un 33% destinado al pago de deuda. La generación de nuevos ingresos para la amortización de la deuda heredada, permitiría un mayor gasto en educación, infraestructura y seguridad, a los cuales se les destina un 29%, 5% y 3% respectivamente bajo el plan actual.

Entre las consecuencias negativas de la no aprobación de un plan fiscal este año, se destaca el alza en las tasas de interés, gracias al fenómeno “crowding out” (desplazamiento). Cuando el Gobierno busque financiarse en el mercado nacional, va a aumentar la demanda de dinero e incrementar las tasas de interés. Esto va a afectar tanto a las personas con préstamos como a las que pensaban pedirlos: van a subir las cuotas de la deuda del carro, de la casa, de la empresa, entre otros.

Pese a esto, la bancada opositora liderada por la jefa de fracción del PLN Maureen Clarke y el expresidente de la Asamblea Legislativa Rafael Ortiz, insiste en la necesidad de aprobar primero reformas al empleo público y recortes al gasto, antes de entrar en discusiones del IVA y el impuesto sobre la renta.

¿Cuáles son los argumentos para afirmar que una reforma fiscal no es necesaria?

El diputado del PLN Ronny Monge por ejemplo, explica que  se debe tomar un tiempo prudencial: “ninguna ley se puede hacer de forma atropellada ya que puede traer más males que remedios”. ¿Será que tenemos tiempo para seguir especulando con el tema? Por su parte, el analista político Juan Carlos Hidalgo, señala que el Gobierno no muestra interés alguno en detener al crecimiento insostenible de las remuneraciones públicas... pero, ¿es esa la única respuesta? A menudo el argumento de quienes se oponen a la reforma fiscal se escuda en una insostenible mutua exclusividad: condicionan la aprobación de impuestos a reducir el gasto. 

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En cuanto al factor tiempo, cabe destacar que los proyectos fueron presentados desde inicios del 2016. A pesar de que se aprobaron el proyecto contra el fraude y la ley para mejorar la lucha contra el contrabando —entre otros, para un total de 7 proyectos aprobados— la parte más importante, IVA y renta, todavía está en la Asamblea.

El Gobierno ha realizado esfuerzos notables para la reducción del gasto. El gasto corriente (salarios, consultorías, viáticos) desaceleró de un 9.4% en el 2015 a un 5.8% en el 2016. De acuerdo a los datos del Ministerio de Hacienda, el rubro de remuneraciones mostró el menor crecimiento de los últimos 10 años. Además, se estimó que el proyecto de ley de empleo público presentado por la misma diputada liberacionista Sandra Piszk, aumentaría el gasto en vez de contenerlo.

El año electoral empieza a calentar y los diputados conocen el costo político de aprobar una reforma fiscal significativa. Usando frases como “defender el bolsillo de los costarricenses” y “Gobierno despilfarrador”, insisten en aplazar la discusión del IVA y la renta, con tal de defender sus propios intereses.

Por supuesto que hay muchos recortes y mejoras de eficiencia por hacer al Estado, pero las reducciones al gasto son solo pastillas para una cirugía urgente que el país necesita. La reducción del gasto y la reforma fiscal no son mutuamente excluyentes. Si es la popularidad lo que tanto les preocupa, bien harían en enterarse de que el  70% de los costarricenses opinan que existe la necesidad de una reforma fiscal en nuestro país.

A pesar del sólido crecimiento visto en las últimas 2 décadas, Costa Rica enfrenta 2 grandes retos: el deterioro fiscal y la desigualdad.

— Banco Mundial.

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Juan Carlos Cerdas