Sign in / Join

"Si tu ideología es de izquierda, no podés tener iPhone"

El hecho de que tengás o no un iPhone (o en su defecto, cualquier otra marca de teléfono inteligente), no te hace ni más ni menos de izquierda.

Lo anterior es un argumento híper reduccionista y falaz que suele utilizar la gente de derecha para "evidenciar una contradicción" donde no la hay.

Antes que nada, aprovecho para hacer una muy necesaria aclaración: el Capitalismo no es el que produce cosas. Las cosas las produce el trabajo de las personas, independientemente del sistema socioeconómico dominante. Lo único que define el sistema imperante es la distribución de la riqueza generada por dicho trabajo humano. Así que mientras el sistema global vigente sea el Capitalismo, ni usted ni yo podemos efectuar algo ni remotamente cercano al así llamado "consumo ético".

¿Existe realmente algún tipo de "consumo ético" bajo el capitalismo?

La respuesta es no. Tanto usted como yo somos parte -en mayor o menor medida, lo queramos o no- de este macabro juego de acumulación de bienes materiales a costa de la explotación del trabajo de otras personas.

La ilusión del "consumo ético" bajo el sistema capitalista presupone la posibilidad de conciliar las características de las relaciones de producción capitalistas con la mano de obra libre, lo cual no es más que -valga la redundancia- una ilusión. Toda nuestra ropa, toda nuestra comida, todos nuestros aparatos tecnológicos, son confeccionados y distribuidos (en su producción, procesamiento o comercialización) sobre la base de la explotación laboral, derivada de la nociva, fraudulenta e inhumana apropiación del plusvalor por parte de aquellas personas dueñas de los medios de producción.

Así, por más que tratemos de moralizar nuestro consumo, lo cierto es que para adquirir todo lo que es socialmente requerido para la subsistencia de una persona promedio, incluso lo más básico, será necesario el sometimiento de muchos y muchas a un régimen barbárico de producción feudal.

Dicho lo anterior, considero además que el consumo de ciertas mercancías no deja de ser una decisión individual, así que no existen productos "más éticos" o "más coherentes" con X o Y ideología, en tanto las mercancías, como bien lo dijo Karl Marx, son simples productos útiles para el ser humano, los cuales, en última instancia, representan una exteriorización del trabajo humano y deben entenderse meramente como objetos carentes de moral; como simples expresiones de la actividad física humana.

La idea de un consumo ético dentro del sistema capitalista no es más que una expresión del más exacerbado fetichismo de la mercancía.

*Artículo escrito en conjunto con un muy buen amigo mío; también anarco-comunista.

**Artículo dedicado a todas y cada una de las personas que han utilizado este ridículo argumento alguna vez en sus vidas. Me incluyo.

Comments

comments