Nicole Espinoza expone brevemente una correlación terrible entre el fútbol y la misoginia, y qué debemos hacer al respecto.

CIMACFoto: César Martínez López

Parece una broma de mal gusto tener que realizar esta pregunta. Sin embargo, habitamos un país donde el fútbol se transforma en uno de los tantos opios del pueblo: borra memorias y antifaces ante las problemáticas sociales. Es así como al final, sí es de mal gusto pero no una broma. Durante y después de que jugaba la Selección en el Mundial, se registraron 482 llamadas al 911 por razones de violencia doméstica. Cabe mencionar que el fútbol interno también provoca que estos números suban, ya que se recibieron 400 llamadas por el mismo motivo durante el Torneo de Clausura 2018. Estos casos se invisibilizan en el país, mientras se lloran o celebran los ganes futbolísticos.

Empero, la normalización de conductas y violencia machista no se da únicamente durante estas “fiestas patrias”. El ultimo femicidio (entiéndase como el asesinato de mujeres por razones de género) se dio el pasado lunes 18 de junio, esta vez utilizando unas tijeras como arma. Se registra que ya para marzo de este año, se llegó a casi la mitad del promedio de femicidios de los últimos cuatro años. Básicamente, se están registrando mínimo tres muertes de mujeres a mano de otras personas cada mes.

Aún con estas cifras registradas y a pesar de que esta crisis se encuentra destacada en la Ley Nacional de Emergencia No. 7914 — puesto que se puede denominar como una “calamidad pública que no se puede controlar o manejar con la potestad ordinaria con la que dispone el Gobierno” –, no se ha declarado aún como estado de emergencia nacional.

Al cuestionar lo que conlleva el Mundial, no se busca satanizar el mismo pero es importante no ignorar las problemáticas que se desarrollan a raíz de este. Desde la corrupción — que ya de por si se dice es parte de la organización — hasta aspectos mayores, como el abrupto gasto de dinero para sostener las condiciones óptimas en cuanto a la realización de los partidos (el cual se podría utilizar en hospitales y escuelas de condiciones precarias, como en el Mundial de Brasil).

Entre estas problemáticas es importante seguir recalcando la violencia de género, la cual también se puede evidenciar por la agresión verbal que han pasado muchas mujeres. Además, es importante enfatizar que en el caso de Costa Rica, la violencia hacia las mujeres aumenta un 30% en durante este acontecimiento.

Es de suma importancia romper el silencio, denunciar si se conoce algún caso de violencia y educar sin aceptar las acciones misóginas (como acoso sexual, violencia física y psicológica, entre otras) que siguen escalando hasta llegar al exterminio. Acuerpémonos entre nosotras, que nos queremos vivas, libres y sin miedo.

Nicole Espinoza

Estudiante de Ingeniería Forestal del Tecnológico de Costa Rica, apegada al lado social y ambiental. Feminista, loca por el arte y el café.

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