‘The end of the f***ing world’ es una comedia negra -juvenil- adaptada del comic con el mismo nombre por Netflix

La adaptación del cómic The end of the f***ing world (2013) por Charles S. Forsman, relata la historia de dos chicos de 17 años con personalidades bastante opuestas, James (Alex Lawther), un joven callado y aparentemente sin muchos amigos, posee tendencias psicópatas según él, y Alyssa (Jessica Barden), una chica que piensa en voz alta, con un espíritu rebelde, busca algo que le hace falta en su vida. Ambos son los personajes principales de esta serie lanzada el 24 de octubre de 2017  por la cadena británica Channel 4 Television, mientras que en la plataforma de streaming se disfruta desde el 5 de enero del presente año para occidente.

¿Qué podemos decir de la serie?

La serie está compuesta por ocho capítulos de aproximadamente veinte minutos cada uno, lo que la hace una serie rápida de ver. La historia no cae en más de dos argumentos de relleno que ayudan al arranque de la historia en los primeros capítulos, por lo que algunos que ya la vieron pudieron haberla encontrado aburrida por ello, sin embargo, no es a medida que se avanza que se logra un enganche con los personajes que ayuda a comprender las perspectivas y temáticas que construirán la narrativa de la serie.

Su desarrollo juega conscientemente con una catálogo de referencias planteadas en cierta manera irónica, divertida y romántica, sin ser demasiado, a las películas de parejas forajidas (la música y el vestuario juegan un papel importante) de hace unas décadas atrás, donde también se le hace una observación a los clichés de las películas estadounidenses donde ya todo se ha vuelvo predecible.

Del blanco al negro… a todos los colores

Alyssa (Jessica Barden)

Los lugares boscosos y urbanos, el cambiante de ritmos movidos a lentos, expremente de la música punk al folk británico, los cambios de ropa o las paletas de colores, guían y marcan el desenvolvimiento de la relación entre James y Alyssa que ya por sí es ácida y dulce, romántica y tóxica, pero en cierta medida nostálgica a una relación de jóvenes que no saben lo que buscan, no saben lo que quieren, pero igual avanzan, golpeándose o besándose, odiándose o amándose.

La conversación en off donde James o Alyssa hablan ayuda a explicar su pensamiento o el sentimiento interno que el uno ignora del otro, una temática que sirve mucho para comprender las secuencias y gestos que se desarrollan en sus diálogos, dando gestación a ese pensamiento humano de la realidad donde a veces nos ocultamos tras un silencio para no exponernos a nosotros mismos frente a los demás, mostrando nada más un sentimiento nihilista y árido de lo que pensamos para la sociedad.

La serie, las relaciones, la vida y la nada

James (Alex Lawther)

Los conflictos personales de los personajes, a medida que pasan los capítulos, van evolucionando y revirtiéndose a la vez que no se puede reconocer a James ni a Alyssa al final de como comenzaron su aventura en busca de eso que a ambos les hacía falta y que ninguno sabía que el otro tenía.

The end of the f***ing world, es una amalgama dulcemente romántica y divertidamente macabra, con pensamientos bastante contextualizados a las distintas formas en que el amor o el odio puedan dar luz a las relaciones humanas.  The end of the f***ing world, concentra sin ser un enlatado procesado la realidad actual de la vida, la muerte y la nada de aquellos que con una mentalidad romántica o sarcástica, están dispuestos a huir del establishment para encontrar ese complemento faltante, solos, o con alguien peor o igualmente jodido que ellos.

To be mad in a deranged world is not madness. It´s sanity.

Gustavo Campos

Estudiante. Ciudadano.

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