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Los libros de las Pequeñas Librerías salen de paseo

Las Pequeñas Librerías

Pequeñas Librerías es una alianza entre cinco distribuidoras de las letras: Libros Duluoz, Frantz & Sarah, la Librería Andante, Librería Francesa y la Librería Buhólica.

 

En honor al campo semántico de la literatura, este que engloba hasta la estrechez la presente nota, se dice:

Del enlace entre palabras se deriva la oración: el verdadero sentido; de criaturas indefensas (vocablos) se pasa a una construcción, un resultado aún más hermoso que el previo. La fuerza y belleza de estas conexiones literarias permiten elaborar resultados aún mayores que términos en solitario, un claro ejemplo de este tipo de enlaces  son las Pequeñas Librerías.

Hacía tiempo que ciertos trabajos los gestionaban desde una mirada colectiva, pero ahora le han dado el nombre de Pequeñas Librerías a su trabajo interpersonal para ampliar las posibilidades de su quehacer. Su objetivo no es fundamentalmente hacer eventos centralizados fuera de sus librerías, sino potenciar sus respectivos espacios físicos por medio de actividades en conjunto.

De vez en cuando se unen las cinco librerías en un mismo sitio para "andar" juntos las artes literarias, aquellas que sustentan sus negocios, que mueven y aceleran el metrónomo de sus pasiones.

La alianza toma su origen en su principal preocupación de ser libreros; surge de la visión de unidad entre librerías que en general han coincidido en diversos espacios. Todos los libreros tienen el mismo oficio, lo conocen y comparten intereses. Concuerdan en que la unidad debe darse desde las librerías, pues aglutinar sectores como editoriales o autores no produce el mismo efecto integrador.

El oficio del librero 

Al ser todos libreros entusiasmados por las infinitas combinaciones del lenguaje, conocen sus catálogos, característica que los diferencia de las ventas generales de literatura.

El escoger sus libros uno por uno se convierte en un ejercicio placentero y selectivo que se le traspasa de una u otra forma al lector.

Al haber leído sus colecciones y conocerlas con propiedad y afecto, pueden traspasar con criterio escritos de sus manos a las de ambiciosos lectores. Si se le da la palabra al librero, este es capaz de guiar al cliente por sus colecciones hasta dar con algún estante, y posiblemente en él, con lo que se buscaba.

Por más que el librero por excelencia no juega con tinta, sí se da la tarea de imprimir una identidad a su contenido, una personalidad que permite crear vínculos con los diversos nichos de gustos que existen entre los lectores.

Se dice que existe un librero para cada persona en alguna parte, encontrarlo está en consultar las librerías correctas; dar pasos hacia esto es encaminarse en un paseo entre los espacios de trabajo de estos cinco emprendedores, hablarles y dejarse guiar entre sus repisas y estudiados anaqueles.

La actividades del pasado fin de semana 

El pasado sábado 30 de setiembre y primero de octubre, las Pequeñas librerías tuvieron una de sus reuniones colectivas organizadas.

Los gustos de los libreros convergen en los espacios comunes que organizan. La música, el cine y la fotografía sin duda no se quedan fuera. Bajo la organización y selección del distinguido Antonio Jara, se presentaron cinco cortos para "lecturas en movimiento" (como los libreros les llaman), estos fueron realizados por personas conocidas primordialmente por su trabajo de escritores, pero que también hayan participado directamente en la realización de la película. La música también tuvo su lugar, Ánama y Los Reverbs bandas nacionales, se presentaron en vivo organizado por Perra Pop. Así entre letras, música y cine, Barrio Escalante por dos días agradeció.

En todas las actividades a nombre de Pequeñas Librerías se busca hacer una fiesta integradora ¿La intención?, que la interacción de los visitantes no sea una conversación monotemática; al contrario, se desea que se derive como un diálogo entre diversos ámbitos y temáticas, aproximaciones disímiles y convergentes, mensajes leídos o cantados, escenas descritas por seres de papel o fotografiadas en papel por seres,  manifestaciones universales y locales…, todas estas expresiones humanas son imprescindibles para los libreros.

Tras minutos de conversación, el sondeo entre los libreros ya va finalizando con el ideal de que los intereses culturales no son excluyentes entre sí. Lo que sea impreso en papel y puesto entre dos tapas puede sostener diversas disciplinas, por esto se habla de literatura: un concepto mucho más integrador, apropiado para las artes que convergen entre las Pequeñas Librerías;

La meta es que las personas atraídas por el arte la pasen bien, que gocen de las letras, y que este disfrute les genere el deseo de darle continuidad al experimentado atisbo mediante una visita a cualquiera de sus cinco hermosas librerías.

Esperemos a que los libros de las Pequeñas Librerías salgan nuevamente de paseo, o bien, ¡vamos tras ellos!

Ignacio Vieto