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5 preguntas para un músico costarricense: el artista ciego Gerardo Mora

La música tiene el poder de crear una experiencia emocional y una conexión con el mundo a través de diferentes ritmos, tonos e instrumentos.  

Esa conexión ha sido especialmente poderosa para el músico costarricense Gerardo Mora, quien se ha visto involucrado en la música desde que tiene memoria, y ha logrado sobrepasar obstáculos increíbles para perseguir su pasión, incluyendo su ceguera.

Mora, de 54 años, nació con glaucoma congénito, causado por la toxoplasmosis que sufrió su mamá durante el embarazo.  El glaucoma congénito causa una alta presión líquida en el ojo, que daña el nervio óptico causando ceguera permanente.  Sin embargo, esta incapacidad física nunca retrasó a Mora en la consecución de su sueño de ser un músico exitoso.  Sólo le hizo desarrollar sus otros sentidos, y sumergirse más profundamente en su arte.

A la edad de 13 años, Mora obtuvo una beca en el Conservatorio Castella, localizado en Heredia, pero al final le denegaron su admisión por su ceguera.  Se matriculó en un Colegio Nocturno en el barrio de bajos ingresos que es Hatillo.  Solo dos años después, cuando tenía 15, ingresó a la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica (UCR).  Dice que enfrentó muchos retos con su matrícula debido a su condición, pero luego de una larga pelea que dieron él y su madre, le dieron la oportunidad de estudiar música ahí mientras obtenía su título de bachiller.

Eventualmente, Mora estudió Educación Musical en la UCR y en la Universidad Nacional (UNA), pero nunca logró obtener su título debido al alcoholismo.  Logró sobreponerse a éste ingresando en Alcohólicos Anónimos hace 18 años, y conoció a la mujer que ilumina su vida cada día.

Vea a Mora interpretar un tango uruguayo

Durante 15 años he vivido con una mujer extraordinariamente bella, que tiene una hija de 28 años que también es ciega.  Encontré a la mujer de mis sueños, que me dio la hija que yo siempre quise” dijo Mora.

Tras años de enseñar música en la UCR y tocar el acordeón, el piano, la guitarra y el órgano, Mora se ha retirado y vive alegremente su pasión por la música.

El Tico Times conversó con Mora sobre su vida y su trabajo, en medio de teclados, órganos, sintetizadores y un acordeón, en su estudio en Zapote.  Estos son algunos extractos de esa conversación.

¿Por qué decidió convertirse en músico?

Siempre me regalaban instrumentos musicales cuando era pequeño.  Esos eran mis juguetes.  Recuerdo que mi padre me dio un acordeón una Navidad, y al día siguiente ya yo tocaba algunas melodías con la mano derecha y trataba de incorporar la mano izquierda para que sonara bien con la derecha.  Claro que no lo logré en un instante, pero sí más tarde.  También aprendí solo a tocar la guitarra y el órgano.

Disfruto mucho las presentaciones en vivo porque son maravillosas; y entre más gente hay, mejor.  Amo eso, y amo tocar música costarricense.  Es bellísima.

¿Cómo se prepara para un concierto o recital?

Me gusta que la gente conozca el instrumento, así que me tomo mi tiempo al inicio para explicárselos.  También busco diferentes tipos de música: un poquito de música costarricense, un poquito de música académica, y un poquito de música popular de otras partes del mundo, de manera que puedo exhibir mi instrumento y mi técnica.

Me levanto a las 7 de la mañana.  El día está fresco, yo estoy fresco recién salido de la ducha.  Después de alistarme, hago calentamiento, como hacen los músicos y los atletas.  Luego tomo una pieza musical y la toco, y corrijo donde no me sale bien.  Tomo cada pasaje y lo toco por separado.  Luego tomo la pieza completa, la toco lentamente y con cada mano por separado (toca una melodía con la mano izquierda en el teclado) e incremento la velocidad hasta que no pierdo ni una nota.  Hago lo mismo con la derecha (toca una melodía con la mano izquierda en el teclado).  Luego hago esto (toca con ambas manos en el teclado) hasta que no pierdo ni una nota.  Comienzo muy despacio y voy aumentando la velocidad hasta que toco la pieza más rápido de lo normal.  Y lo hago hasta que me sale perfecta.

¿Cómo lee la música en el sistema Braille?

Leo la parte de la mano izquierda con mi mano derecha, nota por nota.  Cuando me la he aprendido de memoria, leo la parte de la mano derecha con mi mano izquierda.  Cuando me la aprendo de memoria, uno las dos manos.

Con el sistema Braille, todo está integrado.  Uno sabe cual nota es cual cuando toca el papel.  Es una combinación de puntos.  Hay seis puntos, y esas combinaciones de puntos forman las notas musicales, las letras del alfabeto y los símbolos de puntuación que existen.  Yo sé escribir en Braille en francés, alemán, inglés y español.  No sé cómo lo hacen los rusos.

¿Cómo le ha ayudado la música en su vida?

Te da una gran sensibilidad y a veces eso puede ser un problema (se ríe).  El hecho de poder sentir esto (toca una melodía en el teclado), sentir esos sonidos, me ha ayudado a sentir cuando una persona es sincera o hipócrita.

Los humanos y sus cuerpos son como antenas de radio.  Emiten y reciben.  Usted transmite, yo recibo.  Yo transmito, usted recibe.  Es parte de la comunicación.  Hay muchos músicos que tocan muchas notas y no transmiten nada.  Hay otros que tocan unas pocas notas y transmiten muchísimo, pero es abstracto.  No lo podés ver.  No lo podés escuchar.  No lo podés tocar.  Pero lo podés sentir.  Puedo tocarte la mano y saber si es suave o dura, pero esa energía que sale de tu mano no la puedo tocar, no la puedo ver, no la puedo oir, pero la puedo recibir y sentir esa vibración.  Puede sentirse aún si no hay contacto físico.

¿Cómo ha sido su ceguera una ventaja y una desventaja?

Por un lado... las cosas han sido mucho más difíciles.  Cuando estudiaba, no me podían decir “Gerardo, vamos a tocar... tome este papel y practique”.  Tenían que decirme con mucha anterioridad para estudiar y buscar a alguien que me leyera las cosas.

Por el otro, ha sido una ventaja porque me hizo ver que hay personas gentiles en el mundo.  Hay gente que me ha ayudado por su buena voluntad.

Por necesidad, he desarrollado mis otros sentidos.  En este momento, si vos cerrás los ojos y caminás, probablemente choqués con las cosas, pero es porque no estás acostumbrado.  Cuando te acostumbrás por necesidad, desarrollás lo que la gente vidente no ve como una necesidad... el sentido de la percepción y del olfato.

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La sección “Artes de fin de semana“ (The Tico Times) presenta entrevistas dominicales con artistas que son de, trabajan en o están inspirados en Costa Rica; desde escritores y actores hasta bailarines y músicos. Esta entrevista fue realizada por Elizabeth Lang para el Tico Times y traducida al español por Gaby Saborío para Contexto.

 

Contexto