Descripción. Quinteto Libertango junto a Rafa Pérez en la voz. Fotografía por: Pablo Vargas.

Volver a vivir, dijo el Sr. Fernando Tristán a sus 85 años de edad, con un nudo en la garganta y un equilibrio de cuidado frente a seguidores del género de su voz. Miraba a “Kalay” con un signo de director, hacía una seña apenas comprensible para iniciar la música; y empezaba el punteo burlón y compadrito de un tango “febril y problemático”. Mientras sonaban las letras bohemias e inmigrantes, se leía en el tiempo la historia del Tango, “Los ticos somos muy sentimentales”, decía Mario Chacón Segura, director, cantante y guitarrita de El Cuadro Buenos Aires, agrupación insignia de la interpretación de tangos y boleros: Yo llegué a San José con unos 17 años de edad y comencé a cantar. Pasaron casi cien años para que don Fernando Tristán, en caridad de embajador del Tango, cantara en el primer homenaje en el Instituto Cultural México al Tango. Pasaron más de cien años para leer las palabras de Mario Chacón: Yo creo que los ticos somos muy sentimentales y el tango es sentimental. Termina la canción Fernando Tristán a la orilla de una lágrima y tuvo que pasar diez minutos mientras esperábamos la presentación oficial del libro.

Mijaíl Mondol es un músico y ahora escritor de una segunda obra que narra sobre el Tango, 26 conversaciones con grandes artistas del bohémico, “depreocupado y zafado” Tango en Costa Rica. En 26 intercambios breves sobre las historias orales, se condensan las impresiones de un estilo de vida en los años treinta. El título no se queda por más corto, “Voces e Intérpretes del Tango en Costa Rica”, primera obra en homenaje al relegado y ya casi olvidado género del Tango. Mijaíl a través de sus conversaciones se conecta con memorias casi ancladas a otro mundo, una Costa Rica perdida en el tiempo, un grupo humano que vestía de traje entero, sombrero, pantalón picapollo y un cigarro, a media noche, tomando guaro sin más en la esquina; con dos amigas, la guitarra y la luna. Así Argentina de la mano con Gardel, era un estilo de vida lunfardo en nuestro país, además se explica el acento de vida de muchos de nuestros abuelos, como la prosa magnífica de sus cuentos, cuando en sus regazos nos anclaban a esas memorias guardadas en daguerrotipos posibles.

El hecho más exacto, es que el Tango es un género verdaderamente romántico. Melancolía por el amor, el suspenso; el dolor indispensable como el aire les acompañó sus intérpretes por años. Ese es el caso de Manolo Vera Catalán, pianista e intérprete. Su historia de niño cuenta que nace en Punta Arenas, Chile en 1923 y muere en San José en el 2017. A sus dos años pierde a ambos padres, esto lo lleva a trabajar en las frívolas minas chilenas por un tiempo. Tras una travesía alrededor de su vida, retoma el oficio de su padre, se vuelve pianista en los clubes de esparcimiento de la Compañía Carbonífera de Lota, puerto chileno. Con 19 años, sale para Santiago Chile e inicia su vida como un músico del género, hasta su llegada a nuestro país en 1968. Es crítico con el género del Tango en nuestro país: … no creo que mejore más de lo que ha llegado hasta ahora. Ojalá esté equivocado. La música y las nuevas letras de los tangos son modernas. No hay cantantes. Falta el sentimiento. La culpa es de Piazzolla, pero a él no se le puede decir nada porque fue un señor músico y un gran bandoneista. 

Así, con esa culpa final, se condena a Astor Piazzola, mágico intérprete del bandoneon argentino quien modela nuevas estructuras de su interpretación. Ref, una amiga quien me da la primera probadita del Tango, me explica un poco el transplante de las disputas, pero a nuestra realidad inmediata. El tango también se baila – me dice.

En Costa Rica hay dos escuelas de Tango que disputan sus aportes al género en el país, inicialmente Fantasía de Tango quienes tienen su largo alcance recién en los ochentas del siglo XX; seguidamente nace Costa Rica Tango quienes en “sana” competencia, crecen como las dos academias que preparan a más y más intérpretes del baile. Dentro de la obra de Mondol distribuye a este nuevo foco de manifestaciones artísticas como Tango-show, donde el centro discursa mucho alrededor de la expresión corporal. Grupos como Tango de Saudade, arriban en una propuesta más contemporánea, Pamela Camacho, quien lidera este grupo hace una contundente afirmación: “el tico” tiene muy poca apertura para explorar. Explorar todo y no parar. El tico es “pura vida”, pero no el pura vida positivo, sino el que dice “mae, ya eso ¿para qué?, ¿para qué quiero más?; con ese mismo hambre de saber, se sostiene la contemporaneidad del género, como las célebres El Tango vive en la Plaza, que se hacen en la Plaza de la Democracia.

Muchos autores han definido el Tango, desde deseosos oyentes hasta intérpretes, un caso es Borges, quien dice que El tango surge de la milonga, y es al principio valeroso y feliz. Y luego va languideciendo y entristeciéndose; otros más empapados en el género van a lo célebre que menciona Enrique Santos Discepolo, el tango es un sentimiento triste que se baila. Es descriptible en más sentidos, en más corazones, en más canciones, Manolo Vera atiende al lunfardo profundo y simple, delicado y concluye que hay que tener mucho cuore. Si no hay cuore, el tango no sabe a nada. Al final, Ref nuevamente me dice algo del tango y me explica que cuore significa algo en lunfardo: corazón o sentimiento.

 

 

Comments

comments

Deja tu comentario...