Entrevista | La opinión de los niños sobre las #Elecciones2018

Entrevista | La opinión de los niños sobre las #Elecciones2018

Contexto realizó una breve entrevista a seis niños de 9 a 12 años en un barrio de Cartago. Se les formularon cinco preguntas acerca de su opinión en temas relacionados con las #Elecciones2018. Este fue el resultado:

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Diana Cordero

Joven estudiante apasionada por las letras, el arte y la naturaleza en cada acción.

Debate Nacional posterga decisión del electorado

Debate Nacional posterga decisión del electorado

En una arena política donde casi un tercio de la población electoral se encuentra indecisa y que indica que estamos frente a un electorado que está postergando su decisión, nos encontramos en una situación coyuntural importante para el país que merece un real análisis por parte de la gente

Por esta razón, cada partido apuesta por un nicho electoral; con tendencias etarias, territoriales y educativas marcadas.

Los discursos de los diferentes partidos obedecen, en gran medida, a las dinámicas con que la sociedad costarricense discute sobre diversos temas. Buena parte de los candidatos nos han quedado debiendo el “cómo” de sus propuestas y, en este punto y recorrido histórico es al que le debemos atención para formar nuestro criterio.
Es interesante reconocer que las prácticas políticas, por tanto ideológicas, pueden marcar un hito frente a lo que se podría esperar de sus posibles gobiernos posterior al 4 de febrero. Por ejemplo, podemos repasar el caso de Juan Diego Castro cuando ejerció como Ministro de Seguridad en la administración liberacionista de José María Figueres, donde el Semanario Universidad saca un artículo llamado “Ecoterrorismo” y apología de la violencia; donde se explican las polémicas acciones por parte del gobierno, la multinacional Ston Forestal con tala del bosque de la península de Osa para sembrar melina y, la correlación con los asesinatos de los ecologistas integrantes de la Asociación Ecologista Costarricense (AECO) en 1995.

No obstante, es bien conocido que JDC emite posturas con enorme grado de matonismo hacia las instituciones mediáticas, ecologistas, sociales y gubernamentales de Costa Rica. Son posiciones radicales porque demuestra censura a todas aquellas expresiones, posturas, críticas, etc; que no va con su línea ideológica. En ese sentido, cualquiera que no esté de acuerdo con él sobre un tema controvertido, aunque sea un leve desacuerdo, es incorregiblemente desinformado, mal intencionado o corrupto.

Por otro lado tenemos al bloque conservador integrado por PLN, PUSC, PRSC, etc junto con los partidos religiosos, que mantienen una línea ideológica inflexible frente a temas referentes a migración, diversidad sexual, atención social, déficit fiscal, presupuestos entre otros. Por si fuera poco son aristas tratadas con propuestas sencillas de realizar pero que en la realidad representan temas poco populares para un gran sector de la opinión pública.

También no hay que decir mucho sobre el peso que cargan cierto sector de ese bloque conservador en materia de corrupción o negligencia política, aunque podríamos mencionar algunos como el caso de Odebrecht y Rodolfo Piza (PUSC), Oscar Arias y el caso de Crucitas (PLN), Fabricio Alvarado que confunde un flujo de caja con un presupuesto (PRC), entre otros casos.

Por último, el bloque progresista o centroizquierda donde aglutinamos al FA y PAC. En el caso del PAC y su actual candidato Carlos Alvarado, otorgan una propuesta más fresca en materia fiscal, derechos humanos, política social y otros. El FA fiel a su estilo con una estructura partidaria joven con propuestas interesantes. Del mismo entresaco, el FA todavía le persigue la campaña del miedo del 2014 y al PAC le cobran el Cementazo.

En contexto, hay que atender el discurso epistémico de algunos partidos el bloque conservador que pretende enfocarse algunos temas que no son tan relevantes pero que tienen un recibimiento popular peligroso. Esta contienda electoral merece que se debata sobre el deterioro fiscal, modernización del Estado, movilidad y urbanización , juventudes, etc.

Siento optimismo por el debate nacional que se pueda dar en las últimas semanas previas a las elecciones. Ese tercio de la población electoral indecisa puede provocar una sorpresa que revierta los movimientos conservadores que han ido postergando la posibilidad para una sociedad con oportunidades para todos.

Luis Murillo

Estudiante de administración aduanera y comercio exterior.

Frente Amplio y Acción Ciudadana en la delantera del #SectorAmbiente

Frente Amplio y Acción Ciudadana en la delantera del #SectorAmbiente

Según sectores de la población las propuestas de los partidos políticos en ciertos ejes para el desarrollo de la nación carecen de difusión frente a las #Elecciones2018

Desde Contexto.cr le daremos seguimiento en los distintos planes de gobierno a tres temas en concreto que competen a la ciudadanía; en esta entrega se presentarán de manera resumida las propuestas que tiene cada uno de los partidos en el ámbito de sostenibilidad ambiental.

Busque los partidos de su preferencia y compare sus propuestas

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Diana Cordero

Joven estudiante apasionada por las letras, el arte y la naturaleza en cada acción.

3/Seducción de los Candidatos: Mario Redondo

3/Seducción de los Candidatos: Mario Redondo

Mario Redondo, Partido Alianza Democrática

 

Avanza Costa Rica es el eslogan de Mario Redondo.

Su lema es austero, positivo, pero poco creativo. ¿Avanza Costa Rica? ¿Hacia dónde? La frase es más aplicable a un titular de cadena nacional de televisión para informar logros de gobierno y no tanto para una campaña política. De hecho, la frase no genera siquiera atención hacia el candidato. Y, francamente, no hay nada especial en la comunicación de Redondo que dé vida a la frase. Su estilo se caracteriza por mostrar un cuerpo un tanto disperso, de poca actividad, al que le falta mayor precisión gestual. La forma de mover sus manos es reiterativa, casi como si estuviera abriendo y cerrando un acordeón invisible. No usa gestos para enfatizar, salvo una que otra excepción cuando junta el pulgar con el índice para decir algo concreto. Normalmente, se observa que hacia el final de un discurso va bajando la intensidad de su gestualidad, accionar que, más bien, le resta convencimiento.

Su candidatura

Redondo como candidato aún no calienta, pero es un diputado que se ha caracterizado por su carácter de censura, pues no solo es una voz fiscalizadora y protestante en la Asamblea, sino que literalmente interpone las acusaciones ante las autoridades competentes. Así, por ejemplo, en febrero del 2015 puso una denuncia contra la junta directiva del BCR y contra Mario Barrenechea. Ha sido también una voz insistente en pedirle al gobierno coherencia y consistencia en torno al caso del cemento chino, solo por citar algunos casos. Sin embargo, como aspirante presidencial no logra todavía presentar ni un eslogan ni un mensaje conciso y atractivo para los votantes. De hecho, es de los que menos llaman la atención y no enciende motores, ubicándose en el décimo lugar con el 0.42% en la intención de voto, según Opol Consultores.

 

 

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

8/Seducción de los Candidatos: Sergio Mena

8/Seducción de los Candidatos: Sergio Mena

Sergio Mena, Nueva Generación

Si hay un postulante que no se posiciona como un presidenciable competitivo, creo que es Sergio Mena. Según la más reciente medición de Opol Consultores, está en el margen de error con un 1.07% de la intención. Cuando le consulté a Mena por el eslogan de su campaña y su significado, esta fue su respuesta: “Nosotros estamos por iniciar campaña fuerte digital en pocos días, un slogan propiamente como el de FIRME y HONESTA de la expresamente Chinchilla no existe. Utilizamos desde 2016 #Evolución Cr, se usa mucho, Vos y Nosotros Sí podemos evolucionar Costa Rica, Evolucionar #Sergio 2018.” Mensaje recibido vía Messenger el día 24 de septiembre, 11:38 a.m.

La ‘evolución’ de la que habla su eslogan no se ve en él. Por el contrario, independientemente del contexto en el que se encuentre, proyecta una postura cerrada. Él, por lo general, cruza las manos frente a sus genitales o, en otros casos, a nivel de su cintura. Esta postura en comunicación no verbal se asocia con vulnerabilidad. La forma de escudar el cuerpo se acostumbra más que todo en el fútbol, donde los jugadores deben proteger sus miembros para evitar un posible golpe, cuando se realiza un tiro libre. Algunos ejemplos de lo mencionado se observan en su Facebook en las fotografías del 28 de marzo, 2-8- 9 de abril, 11 y 28 de mayo, 16 de septiembre y 4 de octubre.

Otra forma de crear barrera con el público, se observa en varios de sus videos caseros, donde normalmente se coloca detrás de un enorme escritorio, junta las manos y las apoya sobre este, creando forma de pirámide o las cruzas de manera descansada, sugiriendo distancia y reserva. Algunos ejemplos se encuentran en los videos del 21 de julio, 3 de agosto, 5 y 14 de septiembre. Siendo el líder de un partido que por diez años se ha promovido como el rostro de una Nueva Generación, Mena tiene una forma de comunicarse que no se acopla ni al eslogan ni al nombre de su partido. Mientras que el eslogan Evolución CR va por un lado, sin rima, ni una construcción gramatical que lo haga pegajoso, el cuerpo del candidato va caminando por otro. ¿A quién se le pudo ocurrir que este lema era de verdad una buena idea?

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

Burla Política – Análisis Debate UCR

Burla Política – Análisis Debate UCR

 

 

Marlon Segura, nos presenta su análisis sobre el Debate realizado en la Universidad de Costa Rica. Puede mirarlo aquí.

Desde la Grecia antigua, cuna de la democracia occidental, y hasta nuestros días, el debate ha tenido un papel trascendental en la discusión política y cívica de nuestras sociedades. Este, desde una perspectiva crítica, ha facilitado presentar y discutir propuestas, para que, así, estas queden al escrutinio de los ciudadanos. En la arena política, pocos eventos arrojan más lucidez que el debate, pues ofrece una valiosa oportunidad para la exposición y comparación de la oferta política entre adversarios. Simultáneamente, este contribuye a la democracia, puesto que les permite a los posibles votantes estar mejor informados para decidir por quién sufragar.

El debate es tan relevante que no solo los medios de televisión de mayor audiencia nacional facilitan dicho espacio, sino que centros de educación superior, que son cuna y baluarte de formación crítica y creativa, lo promueven y lo anfitrionan, como es el caso de la Universidad de Costa Rica y su canal de televisión dirigido por el periodista Marlon Mora. En ese sentido, el debate Desafíos 2018 ofrecido tanto a la comunidad universitaria como no universitaria el pasado viernes 17 de noviembre fue una oportunidad para que los 13 aspirantes a la presidencia de Costa Rica expusieran sus planteamientos e intercambiaran posiciones con los panelistas invitados. Sin embargo, en esta ocasión, el ausentismo de los candidatos alcanzó dimensiones récord, pues 6 de los 13 invitados no se hicieron presentes.

Ausentismo: los que se quedaron de lejos

En el caso del aspirante evangélico Fabricio Alvarado del Partido Restauración Nacional, recibió la invitación el día 23 de agosto. Su jefe de campaña confirma la participación del candidato el día 7 de septiembre. Sin embargo, el 13 de noviembre cancelan debido a que, y cito textualmente parte de la respuesta enviada al canal: “Le asignaron responsabilidades que no puede delegar en un congreso internacional en Argentina”. Posteriormente, en su página de Facebook, Alvarado hace un vídeo casero, al estilo selfie, donde se le ve en las afueras de unavión. Dos días después sube dos fotos: una con su pasaporte en mano, en la que aprovecha para enviar un saludo a la afición, y en la otra se ve el sello de su pasaporte. No hay duda de que ingresó a dicho país. De haber sido en Canal 7, me queda la duda de si este candidato hubiese asistido a un congreso que coincidiera con la fecha de un debate en dicho medio.
Un caso diferenciado fue el del candidato Rodolfo Piza, donde informan desde un inicio que la agenda del candidato imposibilita su participación, se disculpan y ofrecen enviar un representante a la actividad. El caso de Antonio Álvarez fue singular. El día 23 de agosto la asistente del candidato hace las siguientes preguntas al equipo organizador: “¿Cuáles candidatos están invitados? ¿Piensan hacer streaming o Facebook live? ¿Cuánto auditorio estiman para dicho debate?”. El canal responde, pero poco después en el PLN piden que por favor excusen al candidato, pues este ya tenía compromisos adquiridos. Ahora, si de todas maneras el candidato no podía asistir desde un inicio, entonces para qué hicieron estas preguntas. Queda en el misterio.

A Juan Diego Castro del PIN se le envió la invitación el día 22 de agosto. El 23 de octubre, un mes después, se envía un correo al canal preguntando quién sería el moderador del debate y cuáles son los candidatos “YA” confirmados (YA, literalmente escrito en letra mayúscula). Luego, el 24 de octubre se envía otro mensaje donde comunican que por motivos de agenda el candidato no podrá asistir. Este es un candidato que, de todas formas, hasta ahora casi no se le ve debatir. ¿Será que estar en un “cómodo” segundo lugar en las encuestas le permite atender otros asuntos? Ya no estamos en el 2006, donde un aspirante pensaba que podía ganar por tener un ‘nobel’ bajo la manga.

Finalmente, y casi que a última hora, los desgastados y repitientes candidatos Óscar López del PASE y Otto Guevara del Movimiento Libertario cancelan su participación. Tal vez después de todo hubiésemos visto poco o nada nuevo.
Muchas gracias entonces por avisar y nos vemos en 4 años.

¿Y así quieren ganar?

Si consideramos que la tarea de un político es presentarse ante los diferente segmentos de la población, pues todos los votos cuentan, así como demostrar la capacidad de confrontar, de ser flexible y de avenirse a las reglas del juego que se plantean, queda un sinsabor de que tenemos algunos candidatos sumamente selectivos, extraordinariamente ocupados y, en otros casos, impredecibles, que, bajo la elegante y poco refutable excusa que deben atender otras obligaciones, se permiten ausentarse en la comunidad universitaria. Me queda, por tanto, la duda, para la mayoría de ellos, hasta dónde en esas ausencias hay estrategia, el evitar ‘desgate’ y hasta qué punto era completamente imposible apersonarse a debatir.

El lenguaje no verbal: ausencia de olimpismo político

El Dr. Rodolfo Hernández del partido Republicano fue uno de los primeros en apersonarse al canal universitario. Este fue un candidato que para la ocasión se vistió mostrando los colores de su partido (azul, amarillo y rojo), dando a entender que hay orgullo por su partido e intentando, posiblemente, comunicar que no lo “esconde”. Acá, todos los elementos juegan y no podemos solamente prestar atención a las ideas y planteamientos de los aspirantes, puesto que cuando se emite el voto hay un componente emocional en la decisión, influyendo las características físicas del aspirante, sus gestos, postura, capacidad de crear empatía, selección de palabras y forma de decirlas, objetos que utiliza, vestimenta, etc.

Considero que la postura y los gestos del Dr. Hernández reflejan considerablemente dónde se encuentra él en la construcción de su mensaje. Por un lado, se planta sobre el piso con los pies abiertos y ejerciendo cierta presión hacia el suelo, pero, en otros momentos, levanta las puntas de sus zapatos mostrando algo de inquietud e inestabilidad. Cuando el Dr. Hernández se refiere a temas como la salud, los valores o la investigación, su cuerpo se ensancha, se relaja y, literalmente, respira mejor. Es el efecto de cuando sabe de qué habla y que está a gusto. De similar manera, cuando se refirió al caso de los ‘Panama Papers’ su pecho se expandió literalmente y con su dedo índice empujaba el espacio, mostrando sin reserva alguna que no tenía miedo en confrontar al respecto. Otro momento singular fue cuando descartó un posible gobierno conducido por Rodolfo Piza diciéndole “un gobierno no es poesía” mientras sacudía la mano derecha como si estuviese desechando esa idea y enviándola hacía el suelo.

Cuando se le preguntó si incluiría a Rodolfo Piza en su gobierno, nunca mencionó el nombre del candidato del PUSC y, al final de su respuesta, tomó agua inmediatamente, gesto que se puede interpretar como necesidad de refrescar la garganta, pero que también se asocia a un momento incómodo. ¿Quién no tomado agua para aliviarse? De hecho, en los debates estadounidenses, se lleva la cuenta de quién tomó más y pronto les diré quién ocupó mucho de este preciado líquido en este debate, y no fue el Dr. Hernández.

Mario Redondo de Alianza Demócrata tiene un aura que emana respeto y sencillez, a pesar de que al día de hoy las encuestas no le otorgan ni el 1 % de intención del voto. Este es un aspirante que como diputado ha destacado, pues literalmente se ha apersonado a los Tribunales de Justicia a interponer denuncias en casos como ‘el cementazo’.

En las respuestas que dio, hay un aire de denuncia y crítica, pero todavía no tiene los ‘cómo’ de las soluciones a un nivel de maduración y a un grado que se les pueda percibir de manera tangible. Hasta ahora, y quedó evidenciado en este debate, su cuerpo no hace nada especial. Redondo junta las manos, las abre y las cierra constantemente como si tuviese un pequeño acordeón invisible que está tocando. De ahí que cuando mencionó palabras como “me preocupa”, “trascender” y “múltiples” no supo cómo darles un énfasis por medio del cuerpo. Difícilmente, este candidato podrá persuadir a los electores, puesto que, hoy por hoy, estos toman la decisión por lo que ven en la televisión, principalmente, y este tipo de medios requiere un conocimiento significativo del cuerpo. Estamos en tiempos en los que mucha gente no quiere leer u oír política, quieren ver política, y eso es otra cosa.

El desempeño reflejado este viernes demuestra varias cosas: el candidato tiene gestos distractores, repetitivos y, por lo tanto, adormece; los codos los pega con frecuencia al cuerpo, quedándose en un espacio pequeño y, finalmente, todavía no parece disfrutar el arte de debatir. A mi modo de ver, el candidato es muy capaz, pero su cuerpo es muy pasivo, restándole la capacidad de inspirar, de llamar a la acción.

Carlos Alvarado del PAC, siendo parte del oficialismo no podía darse el lujo de ausentarse. Este es el candidato que corporalmente tiene el desempeño más dinámico, diría yo, pero evidenció algo que ha sido una constante en este debate de Canal UCR y de otros, sus respuestas son muy mecánicas y sus gestos parecen tan ensayados que le restan espontaneidad. Cuando se refirió al tema de la Caja del Seguro y sobre la importancia de digitalizar expedientes, literalmente, dibujó un rectángulo en el espacio. Si mi retentiva no falla, y puede suceder, este recurso Alvarado lo repite a donde vaya. A este debate llegó a recitar de memoria lo que sabe. Casi que no se permite elaborar respuestas en el momento.

Cuando se le confrontó sobre las cosas que no se hicieron en este gobierno, terminó refugiado en un vaso de agua. Y sí, este fue el candidato que tanto en vivo como fuera de cámaras, tomó agua 14 veces. Mario Redondo intentó ponerle contra la pared en el tema del ‘cementazo’, pero Alvarado empezó perdiendo tiempo respondiendo sobre los logros del PAC. Este aspirante no es un mal vocero del gobierno. Pero la cosa no termina ahí, los televidentes no siempre pudieron observar los pies de los candidatos. En mi caso tuve la oportunidad de verlos a escasos metros. Si hay una zona de nuestro cuerpo que se resiste a mentir, es precisamente de la cintura hacia abajo. Cuando se le preguntó el porqué ir por un segundo gobierno del PAC, sus pies se movían de un lado a otro, especialmente el pie derecho. El candidato Alvarado de la cintura para arriba hace todo un esfuerzo por verse en control, pero sus pies le delatan a ratos que no tiene equilibrio. Tal vez, él no tiene las cosas al nivel de control que desearía. No sería para menos, entre varias dinámicas que vive el aspirante, el ‘gobierno del cambio’ es cuestionado y un quinto lugar en las encuestas, casi que empatado con el candidato evangélico no es tampoco para estar muy tranquilo, y a eso sumémosle las preguntas desestabilizantes que recibió.

Alvarado, bien que mal, conoce algunos trucos del arte de la retórica, como lo es el número tres. En el debate, vimos que para todo tiene casi 3 ‘soluciones’. Cuando se prestaba la oportunidad cerraba alguna respuesta con su eslogan Yo Creo. Ni él mismo parece creerlo. Este es un candidato con juventud y algo de buena técnica, pero le falta aterrizar los ‘cómo’ y le falta sentimiento. Alvarado carga, también, con un PAC que ya no es el mismo y acarrea con él un partido que perdió la virginidad.

La candidata Stephanie Campos de Renovación Costarricense quedó casi que descalificada como aspirante a la presidencia. El periodista Rodolfo González del programa ‘7Días’ resaltó la importancia de manejar datos porcentuales con exactitud para poder solucionar algunos de los problemas nacionales, y le preguntó cuánto es el gasto total del gobierno, cuánto es el déficit fiscal, cuánto creció la economía costarricense, cuál es la tasa de homicidios dolosos, sin embargo ella admitió no saber las respuestas, mostrando una sonrisa inauténtica y dirigiendo por un momento su mirada hacia un lado y hacia abajo. Y, si bien es cierto, no se puede saber todo, ella reconoció que se ha enfocado en buscar soluciones a otras cosas que no precisó, terminando la respuesta con sus labios presionados hacia adentro, sugiriendo de esta manera tensión, frustración y auto desaprobación.

La aspirante no ofreció nada atractivo y tangible en sus respuestas, lo cual corresponde inevitablemente a un cuerpo que se mostró a veces tenso, poco expresivo, y con ausencia de calidez. El problema que tiene esta candidata, que no es solamente de ella, es que, por un lado, los candidatos ponen mucho énfasis en mostrarse fuertes, no permitiéndose un grado de calidez y, mucho menos, de vulnerabilidad. Tampoco se ve que metan el dedo en llaga de los problemas nacionales, sino que por lo contrario, luchan por hacerse oír, demuestran vanidad y se quedan, en gran medida, en sus motivaciones individuales.

 

Edgardo Araya del Frente Amplio en este debate principalmente se movió en dos ejes, por un lado, el del tema ambiental y, por otro, su espíritu de denuncia e indignación por el trabajo del gobierno. Cuando el periodista Ernesto Rivera le preguntó sobre cómo armonizar la conservación de la naturaleza con un esquema de producción dada la vocación exportadora del país, Araya respondió: “bueno es que ese es uno de nuestros principales planteamientos”, mientras miraba hacia abajo, con las manos rechazó inicialmente la pregunta y posteriormente le siguió un levantamiento de cejas que se asocia a incomodidad y a falta de credibilidad.

Este es un aspirante que no parece del todo ofrecer un lenguaje no verbal convincente, y en otros casos no ofrece soluciones convincentes. El espacio no lo aprovechó siquiera para sacar una de las tareas más básicas de todo aspirante a la presidencia, ilusionar al votante. De todos los aspirantes, él, diría yo, es el más emocional, pero esto no le alcanza para calar en la gente. De hecho, en la última encuesta de Opol Consultores tiene menos de un 3 % de la intención de voto. Durante el debate, mantuvo con frecuencia sus piernas unidas, una postura que se asocia normalmente a lo femenino. Esa posición delata algo que he visto en él muy seguidamente, es como si él personificara el color rojo. Si pensamos por un momento en ese color, el rojo se encuentra en un estado a punto de explotar, pero intenta contenerse. Ese fue el aspirante que vimos la mayor parte del debate. Ahora, cuando Araya rompe este esquema corporal se vuelve desbordante y satura de emoción, pasando al otro extremo. El ejemplo sería su uso del puño cerrado moviéndose de arriba hacia abajo como si estuviese martillando. Su discurso por momentos va a un cierto ritmo, y su cuerpo puede irse por otro, rompiendo sincronía.

 

John Vega del Partido de los Trabajadores muestra un grado calidez ante las cámaras, pero se queda principalmente en planteamientos e ideas, los cuales, como mencionó el politólogo Claudio Alpízar, se sienten como si estuviera en la era de la Guerra Fría. Vega es un aspirante que parece no tener mayor interés por la comunicación no verbal y, cuando dialogo con él, post-debate, me deja la sensación de que ve el tema de comunicación como una cuestión de imagen, lo cual lo considero poco acertado y desmotivante, viniendo de una persona tan joven. Debido a que en el debate muchas tomas se hacen del pecho hacia arriba, muchos detalles de la comunicación corporal se pierden para el televidente. Sin embargo, dado que lo observé de cerca, él mantuvo gran parte del tiempo las manos agarradas de los costados de la mesa. Este tipo de posturas para un candidato que habló de lucha, de reivindicar derechos, de que hay deudas históricas con los trabajadores, es poco persuasivo para atraer votantes. La postura que mencionó parecería irrelevante, pero recordemos que cuando el cerebro no entiende lo que se dice, inmediatamente recurre al lenguaje no verbal para tratar de comprender el mensaje. De ahí que debe haber sincronía de lo que se dice con las expresiones del rostro, la postura y los gestos. El candidato parece apostar por decir lo que él considera una verdad, pero es más interesante decir la verdad sin aburrir.

Como una particularidad, llamó la atención que Vega fue el candidato que “rompió” el protocolo, vistiendo una camisa blanca en un debate de noche y cuyo color no se asocia en nada a la ideología a la que pertenece. Pero bueno, ¿por qué no? Su estilo de vestimenta fue un tanto al estilo Figueres: el blanco, con toda la gama de interpretaciones que genera este color. De hecho, ningún candidato,  excepto Hernández, mostró orgullo partidario en su vestimenta. El esfuerzo de la mayoría apuntó a no llamar la atención por su partido, sino más bien mostrar la “singularidad” de ellos y ella.

Considero que, luego de este debate del Canal UCR, hay otro candidato descalificado, seguido de Stephanie Campos, ese es Sergio Mena de Nueva Generación, no solo por lo poco especifico que es en sus respuestas, sino porque también corporalmente toma otro camino para ver cómo se salva. Cuando Rodolfo González le preguntó sobre datos porcentuales basados en 4 medidas para la salud que Mena plantea en su programa de gobierno, lo primero que hizo fue retirarle la mirada al periodista y dirigirla hacia abajo, lo cual sugiere sumisión y hasta cierto grado, culpa. Luego reaccionó a la defensiva diciendo que “el presidente de la república no es un erudito y que él no puede saber todos los datos.”

Sergio Mena, ciertamente, vistió de manera elegante, pero si se observa su desempeño corporal en el debate, no ofrece la palma de sus manos al hablar, cosa que es básica en la comunicación. Desde los tiempos más remotos de nuestra especie, el mostrar la palma de las manos se volvió una necesidad, pues con esto se demostraba que no había arma en mano para agredir. Él hace los gestos principalmente hacia adentro, sugiriendo un fuerte ego y, al mismo tiempo, como una manera de escudarse, de protegerse. Esto va mano a mano con el contenido de muchas de sus respuestas, pues demuestran poca preparación y estudio. El candidato se nos queda todavía ‘light’, con mucho camino por recorrer.

 

Deudas pendientes

Como un todo, a nuestros candidatos el debate organizado por la Universidad de Costa Rica les quedó grande, salvo algunos momentos en los que unos pocos destacaron. Demostraron que continúan en deuda en su preparación de forma y contenido. Siguen sin comprender que la campaña es un acto permanente, por lo que una breve preparación para un debate no será suficiente. Tampoco se ve un esfuerzo significativo por segmentar el mensaje que presentan, dirigiéndose al público como si este fuera ‘al por mayor’.

Inclusive, el ausentismo de algunos por si solo dijo mucho. En ese sentido los esfuerzos del equipo organizador no obtuvieron el nivel de consideración y de cortesía que se esperaría para una institución emblemática como lo es la Universidad de Costa Rica. Lamentablemente, la gran mayoría de nuestros aspirantes parece venir de la vieja escuela, pues caen en el error de pensar que se siguen dirigiendo al mismo votante de hace 15, 30 o 50 años, al que le bastaba y se apoyaba en palabras… que entran por una oreja y salen por otra. Lo que vimos a ratos parecía, más bien, un concurso de promesas.

Caen también en el error de pensar que entrenarse en comunicación verbal y no verbal les resta autenticidad. Estimado lector, de continuar la mayoría de ellos por la misma senda, le recomiendo para el próximo debate no verlo o verlo con unas palomitas de maíz a la mano a ver si, al menos, de esta manera la experiencia ante su pantalla se siente menos dolorosa.

 

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

7/Seducción de los Candidatos: Carlos Alvarado

7/Seducción de los Candidatos: Carlos Alvarado

Carlos Alvarado, Acción Ciudadana

Carlos Alvarado ha venido haciendo malabares con dos eslóganes principales. Por un lado, está: Yo creo. Normalmente, este lema lo completa con otras frases, como por ejemplo, Yo creo en una Costa Rica bilingüe. Esto le permite un margen de juego de palabras, pero
no hay nada especial en su gestualidad para respaldar el eslogan. El Yo creo pulsa ‘el botón’ de la fe en cada quien, pues se da por probable o posible lo que él desea realizar, aunque no haya certeza que lo que Alvardo cree sucederá del todo. Ceder ante la fe que el
aspirante propone no es para cualquiera, pues en las condiciones fiscales, de desempleo y de corrupción en las que se encuentra el país, apoyarlo podría significar para muchos dar un salto en las tinieblas.

Por otro lado, está Elijo el futuro. Este lema no sugiere ser del todo original, pues la frase; Elijo mi futuro, es utilizada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Otro ejemplo, posiblemente accidental, lo encontramos en una campaña española del 2013 titulada; Elijo mi futuro, con la cual se llamó a combatir el desempleo juvenil. Y si de similitudes se tratase, debemos hacer un paréntesis para recordar el eslogan PAC del año 2014: Con Costa Rica no se juega, el cual es casi idéntico a uno de los utilizados por la Coalición Unidad en el año 1979: Con el país no se juega. (La Nación, miércoles 10 de enero de 1979). El lema que el ‘presi’ utilizó, resultó ser, y por mucho, un producto de segunda.

De todos los candidatos, Alvarado es el que tiene un mayor control corporal, pero, a veces, raya en el punto en que intenta tener todo bajo control, restándole espontaneidad. Este es un aspirante que, literalmente, camina con pies de plomo. Cuando se le observa, su conducta es un tanto sigilosa. En él, hay miedo a dar un paso en falso, pero intenta no demostrarlo. Paradójicamente, sus eslóganes no los vive. Su gestualidad, incluso, se percibe ensayada, aunque hay un cierto esfuerzo por hacer gestos centrífugos, es decir, gestos que salen del cuerpo y que intentan conectarse con la gente. Ahora, ¿qué tan genuino es realmente? Esperemos a febrero a ver qué dicen los números. Con su campaña número 5, el PAC de Alvarado entró en las filas de irse convirtiendo en uno más de los llamados partidos tradicionales. El PAC de Ottón Solís, claro está, ya no es el mismo. El PAC de Alvarado podría milagrosamente dar la sorpresa y repuntar para meterse en segunda ronda, pero aunque lo logre, lo cierto es que el PAC ya perdió su virginidad.

 

 

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

6/Seducción de los Candidatos: Edgardo Araya

6/Seducción de los Candidatos: Edgardo Araya

Edgardo Araya, Frente Amplio

El reconocido ambientalista del caso Crucitas, Edgardo Araya, quiere ¡Que nadie se quede atrás! En la página web Buen vivir del gobierno ecuatoriano, esta frase se muestra como parte del pensamiento de pueblo aymara. Textualmente, dice: “Que todos vayamos juntos que nadie se quede atrás, que todo alcance para todos y que a nadie le falte nada.” Cuando le consulté vía Facebook sobre qué significaba su eslogan, respondió: “Que en un gobierno del Frente Amplio, a nadie le faltará nada, todo alcanzará para todas y todos, caminaremos juntas y juntos.” Jueves 7 de septiembre.

Con el ‘nada te faltará’ que él deduce del eslogan, hay un aire bíblico. Se da esperanza de que no habrá que preocuparse por comida o guarida, pues en un eventual gobierno del Frente Amplio las necesidades se suplirán. Araya ofrece una realidad sin carencias para todos y todas, aunque su realidad personal no sabemos si podría ir por otro lado. Ahora, en su desempeño corporal, Araya tiene algo de relación con el lema que propone, pues hay un esfuerzo en su cuerpo por ir hacia adelante. Este es un aspirante que, bien que mal, se esfuerza por desafiar lo establecido. No obstante, el candidato guarda cierta similitud con los gestos y la retórica de Villalta, aunque no lo quiera reconocer. Cuando habla sobre corrupción, por ejemplo, se entusiasma y pierde en algunas ocasiones el control, utilizando el dedo índice de manera incisiva, señalando, acusando.

En Araya, predomina lo vertical, las manos las mueve de arriba hacia abajo, como si clavara algo. La energía que proyecta es fuerte, sin embargo, cuando se emociona, satura. Los movimientos puede hacerlos tan rápidos, que hace que nos cansemos rápidamente de verlo. Algunas evidencias están en los vídeos titulados ‘No lancemos cortinas de humo’, del 29 de agosto, y ‘Cerca de dos horas después’ cuando exigía la comparecencia de Celso Gamboa y de los diputados ante la comisión que investiga el tema del cemento chino (vídeo del 14 de agosto).

Cuerpos en pugna

Según la más reciente medición de la intención de voto conducida por Opol Consultores, Araya obtiene el 1.49 %, quedando en el margen de error, pero el aspirante intenta aparentar fe en que su partido va a repuntar e inclusive, ganar la elección. ¿Cómo lo va a lograr? Ese es el misterio. Por ahora, se le ve sonriente y montado en los primeros asientos de un bus color amarillo con ruta hacia la ‘indignación’. Literalmente le llaman: el bus de los indignados. Su campaña es parte de lo que se vive no solo en el país, sino que en el partido mismo: indignación y tristeza. El Frente Amplio no está solo tampoco, parece vivir lo que otros partidos como el PAC, ML, PLN y PUSC están en diversas dimensiones atravesando y eso es que: algunos los podrán perdonar, pero muchos no desean en ellos volver a confiar.

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

5/Seducción de los Candidatos: Rodolfo Hernández

5/Seducción de los Candidatos: Rodolfo Hernández

Rodolfo Hernández, Republicano Social Cristiano

Rodolfo Hernández es un caso particular. El candidato, aparte de ser respetado como pediatra y como un hombre entregado a la infancia, es también recordado por la supuesta “doble renuncia” a su candidatura en el 2013. Hoy por hoy, desconocemos qué sucedió con total exactitud dentro el PUSC en torno a este caso.

El Dr. Hernández es el apadrinado de Rafael Ángel Calderón, quien desmanteló la casa que fundó en 1983 para formar otra en junio del 2014. Con él, se fue también Hernández. Nace, entonces, el Republicano Social Cristiano. Al recién nacido, lo mudaron de azul, amarillo y rojo, los colores de quien en 1940 ganó la elección nacional: el Dr. Calderón Guardia. Su partido, de hecho, se llamaba Republicano. Para re-inventarse, parece que Calderón-hijo decide entonces revisitar el pasado político-profesional de su padre y lo que hizo fue crear nido en otro árbol que, al final de cuentas, es del mismo bosque.

Mi compromiso es su familia nos dice el Dr. Hernández. El eslogan es generoso, algo paternalista, pero como muchos, queda en la imprecisión. ¿Cuál es el compromiso? El lema intenta no sonar político, pero, ambiguamente, el Dr. está operando como político. Hernández no tiene un sello gestual que le asocie al eslogan y similar a Figueres no se quita el blanco, el blanco de doctor. Su juego está entre ser doctor, el doctor bueno, el hombre que no tiene malas juntas, que no es corrupto y el líder de la política ‘positiva’, como él se autodenomina (Facebook, 12 de junio). En su equipo, conocen el valor psicológico que genera este color, de ahí que se explote dicho recurso. En el debate realizado en el Club Unión, ocasión donde lo observé en persona el día 23 de octubre, el candidato recibió, en algunos momentos, la felicitación de varios de los expertos invitados por las respuestas que dio, aunque no me cabe duda de que muy poco en su cuerpo, por ahora, demuestra convicción y dinamismo. El motor de su gestualidad no está del todo encendido. Su cuerpo respira mejor cuando habla de investigación, de su gestión como director del hospital, así como de ciencia y tecnología.

La promesa que se desprende del eslogan, el candidato no la asume del todo en su conducta no verbal, quedaría, por lo tanto, debiendo. Hernández se caracteriza por su rigidez corporal, ausencia de gestos que le den un sello personal, así como por sus pausas que, a veces, son extensas. Eso le resta fluidez, algo de credibilidad y no le ayuda a sostener la atención. El aspirante parece apostar a su ‘naturalidad’ para defender el eslogan y el mensaje de campaña, pero no le cae la peseta, todavía, de que con lo que hace a nivel de cuerpo y de voz no le alcanzará para lograr el objetivo. De hecho, la mayoría de los candidatos se encuentran en una situación similar. Este es un aspirante que francamente aburre ante las cámaras. De ahí que recurren a estrategias tales como presentarlo con una música que suena más que todo a noticiero, para crear así generar interés por lo que él va a decir. Algunos ejemplos son los vídeos titulados ‘Basta de trinquetes’ del 23 de agosto y ‘Feria de la salud’ del 9 de septiembre, publicados en su página de Facebook. Si hay algo que el doctor evidencia como un todo, es, precisamente, tener el cuerpo de vacaciones.

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.

4/Seducción de los Candidatos: Antonio Álvarez

4/Seducción de los Candidatos: Antonio Álvarez

Antonio Álvarez, Liberación Nacional

Antonio Álvarez presenta: El momento es ahora (The Moment is Now), frase utilizada por el partido republicano a finales de la era Reagan. El eslogan es de tono imperativo, dirige nuestra atención hacia el presente e intenta vender al candidato como una oportunidad que los votantes no deberían desaprovechar. Tiene, asimismo, un espíritu que parece decir: “Vamos, no hay tiempo que perder”.

Sin embargo, el llamado a la acción y la energía que se busca con esta frase no parece compatible con él. A. Desanti no lo caracteriza un lenguaje corporal dinámico e inspirador. Por el contrario, el aspirante tiene un cuerpo considerablemente aletargado y su postura, por ser un tanto cóncava, genera la impresión de que esconde un órgano vital: su corazón. Su manera un tanto fría de comunicarse con el elector, la postura desganada que asume detrás del podio, así como su forma de presentarse en sus encuentros (ubicándose comúnmente detrás de una mesa) le refuerzan timidez y poca cercanía. El cuerpo de este candidato no lo presenta como un líder con vocación de servicio.

Álvarez tiene un reto significativo, ya que no está posicionado como un líder surgido del pueblo, no cuenta con una historia de éxitos que lo avalen ni tiene una trayectoria de sensibilidad por los problemas que más le aquejan a la gente. Es debido a ello que se busca presentarlo como un político de activa presencia y se le intenta construir una imagen pública de ganador.

Su estrategia, similar a Figueres, se basa principalmente en un modelo de mercadotecnia, en donde lo que importa es la construcción mediática del candidato y no necesariamente su credibilidad. Actualmente, este es el modelo que opera en muchas campañas, siendo también el que menos reputación tiene, pues, aunque se busca llevar a un político a la victoria, el aspirante, una vez convertido en presidente, arriesga evidenciar que no estaba a la altura de quien se le proyectó ser. ¿Cómo logra encabezar las encuestas? Ese es el misterio.

Marlon Segura

Analista no verbal y director escénico.
Universidad de Costa Rica, Ecole Internationale Jacques Lecoq.