Mientras la Corte Constitucional decide si la removerán permanentemente del cargo, la presidenta Park Geun-hye se encuentra con sus poderes suspendidos.

A finales de octubre, comenzó en Corea del Sur un problema político que llevó a la destitución de la presidenta por parte del parlamento surcoreano. El 31 de octubre Choi Soon-sil, amiga de la presidenta e hija del líder de un culto religioso, fue arrestada por orden de la fiscalía surcoreana; los cargos: utilizar su amistad con la presidenta par influir en decisiones estatales.

El incidente golpeó severamente la imagen pública de la presidenta Park Geun-hye, que ya de por sí contaba con una muy baja tasa de aprobación. Durante noviembre, los ciudadanos del país asiático salieron a las calles para pedir la destitución de la presidenta. Las protestas dieron sus frutos la tarde de viernes 9 de diciembre, cuando el parlamento destituyó a la presidenta con 234 votos de 300. Tanto parlamentarios de la oposición como del partido de Park votaron por alejarla del poder.

La decisión final recae ahora en la Corte Constitucional. Los nueve jueces de la corte tienen un máximo de 180 días para decidir si la destitución se justifica. Si deciden que sí, Corea del Sur tendrá elecciones presidenciales 60 días después de que la corte tome su decisión. Si deciden que no, la presidenta Park volverá a su puesto, que en este momento ocupa temporalmente el primer ministro Hwang Kyo-ahn.

Otras destituciones presidenciales

La decisión del parlamento surcoreano de destituir a la presidenta por sospechas de corrupción trae a la memoria casos similares que han ocurrido este año.

En abril, el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, fue sometido a un voto parlamentario para decidir si lo destituían o no. Con 143 votos a favor y 233 votos en contra, la moción de destitución no fue aprobada.

En octubre, el parlamento venezolano votó para destituir al presidente Nicolás Maduro. Sin embargo,  la iniciativa fue bloqueada por la Corte Constitucional del país.

El caso más conocido nos remite a agosto, cuando el Senado de brazileño destituyó a la presidenta Dilma Rousseff de su cargo, tras un largo proceso que duró varios meses y que generó polémica por el tono antidemocrático que algunos percibieron en el desenlace de los eventos.

Una cosa es segura, la destitución de altos miembros del Estado se está volviendo cada vez más común.

¿Cómo afecta esto el TLC que Costa Rica y Corea del Sur firmaron el 16 noviembre?

A pesar de ser muy aún muy temprano para saberlo con certeza, la decisión del parlamento surcoreano podría beneficiar al acuerdo. Robert Kelly de la Universidad Nacional de Pusan,  decía a finales de noviembre a The Diplomat que la crisis diplomática en Corea del Sur podía afectar el tratado. El tratado «pende en una balanza, ya que la oposición rechazará cualquier negociación que pueda legitimar el gobierno de Park». Con la presidenta fuera del gobierno, la oposición parlamentaria, pierde motivación para rechazar el acuerdo.

William Soto Martinez

Estudiante de computación. Apasionado por la Inteligencia Artificial y el Esperanto.

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